
|
Dame tus manos
de MANUEL LACARTA
Esta no es una novela donde ocurran cosas, sino que todo sucede de otro modo: visto desde el interior de una poetizadora atmósfera, una poetizada realidad; al final de ella, resulta que lo soñado tiene tal rango de verdad, de certidumbre, que impone su carácter de verdadero. Esta novela es además un ejercicio de literatura, una pseudobiografía enmascarada, un relato de juventud, un alegato a favor de enriquecer con otra vida, otras vidas, nuestro universo interior. Pero, sobre todo, ésta es una historia de seres solos, que se intuyen, se buscan, se vislumbran apenas; están necesitados de que alguien, un tipo con sombrero o una muchachita con una camiseta malva, les escuche, preste oídos, apoye; de que, en definitiva, les dé amorosamente a coger sus manos.
|